Blog de Víctor Silva Echeto. máquina de escritura que, en su exceso, fagocita significantes.
lunes, 16 de febrero de 2009
martes, 10 de febrero de 2009
Documental: La isla de las flores.
La isla de las flores: un video- acontecimiento:
Víctor Silva Echeto.
Este año se cumplen 20 años de la realización de La isla de las flores.
“La isla de las Flores” es un “video- acontecimiento”, desterritorializado, que juega con el devenir- acontecimiento de la sorpresa, del golpe de efecto que en cada nueva imagen deja inmóvil a un espectador que se transforma en un sujeto activo, protagonista y fusionado con la pantalla.
“La isla de las Flores” pone en cuestionamiento la metafísica del nombrar, ya que su título no se corresponde con la idea preconcebida ni de las islas ni de las flores. Es el entre que se ubica entre lo nombrado y lo innombrado. Entre el habla y su incapacidad de expresión.
La ironía se apodera del breve video- acontecimiento, desde sus inicios presentando tres textos sobre fondo negro y cada uno de ellos desterritorializando al anterior: “esto no es un filme de ficción”; “existe un lugar llamado la isla de las flores”; “Dios no existe”. Nietzsche posmo y brasileño.
Mezcla de acciones y de pop- art. Un video- acontecimiento donde cada imagen desterritorializa la anterior, es discontinua y, por tanto, diferente, anti narrativa y no lineal … De las plantaciones de tomates del sr. Suzuki pasamos a una corriente activa de imágenes sin correlato, ni referente, acontecimiento tras acontecimiento…
En “la isla de las flores” no hay ni islas, ni flores, sino basura del capitalismo tardío que sirve “como alimento” para los residuos inhumanos de ese capitalismo.
SOBRE LA FICHA TÉCNICA.
Descripción:
"'La isla de las flores' empieza como una clase de economía para niños: ¿qué es un tomate, qué es un hombre, qué es el dinero? Con cada nueva palabra, Jorge Furtado presenta una definición mediante animaciones humorísticas. De esta manera el espectador sigue la historia de un simple tomate, su cultivo, embalaje y envío hasta su llegada a la isla de las flores. A partir de ahí, la comedia se transforma en crítica. Mediante esta mezcla de documental y ensayo poético-político, el director descompone de manera sencilla los mecanismos de la globalización".
ILHA DAS FLORES 35 mm, 12 min, cor, 1989.
Dirección: Jorge Furtado
Producción Ejecutiva: Monica Schmiedt, Giba Assis Brasil e Nora Goulart
Guión: Jorge Furtado
Dirección de Fotografia: Roberto Henkin e Sérgio Amon
Dirección de Arte: Fiapo Barth
Música: Geraldo Flach
Dirección de Producción: Nora Goulart
Montaje: Giba Assis Brasil
Asistente de Dirección: Ana Luiza AzevedoUma
Producción de la Casa de Cinema PoA
Elenco Principal: Paulo José-- Ciça Reckziegel (Dona Anete).
Biopoder/biopolítica: Chile- postdictadura.
Foucault es consciente de esas transformaciones e inició el curso Defender la sociedad, con la pregunta: “¿Qué es un curso?”, donde realizó un balance sobre las investigaciones anteriores efectuadas y los cursos que motivaron, considerando el hecho de que el trabajo que les presentara, años anteriores, “haya tenido ese aspecto a la vez fragmentario, repetitivo y discontinuo correspondería con claridad a algo que podríamos llamar una ‘pereza’ febril, la que afecta el carácter de los enamorados de las bibliotecas, los documentos, las referencias, las escrituras polvorientas”, los textos que jamás se leen, “los libros que, apenas impresos, se cierran y duermen luego en los anaqueles de los que son sacados siglos después” (Foucault, 2000: 18). Justifica el trabajo realizado, afirmando que corresponde a cierta época (décadas 60- 70), “un período en el que se pueden advertir dos fenómenos que fueron, si no verdaderamente importantes, al menos, me parece bastante interesantes”. Por una parte, un período que se “caracterizó” por la “eficacia de las ofensivas dispersas y discontinuas”. Por otra parte, los retornos de los saberes, de los conocimientos “locales” y sometidos (Foucault, 2000: 20- 21).
No obstante, más allá de esas críticas, la pregunta sería como formular un proyecto estratégico- táctico que involucre una crítica radical a las formas de “normalización” estetizada que adquieren las máquinas de visión en la postdictadura. Por tanto, más que un análisis de los “estados de sitios” y de “excepción” inaugurados por la dictadura y la transición que se inició el 11 de septiembre de 1973, con esa primera imagen estetizada del fascismo bombardeando la moneda, el interés de este escrito es interrogar la estetización del poder que se produce en la postdictadura, asumiendo los cruces entre táctica y estrategia, archivos y testimonios, estética y política.
viernes, 6 de febrero de 2009
martes, 3 de febrero de 2009
Biopoder/biopolítica. Chile/ postdictadura.
I. ESTADO DE EXCEPCIÓN Y POSTDICTADURA.
“(…) la declaración del estado de excepción ha sido sustituida de forma progresiva por una generalización sin precedentes del paradigma de la seguridad como técnica normal de gobierno”
Giorgio Agamben.
La propuesta es vincular las nociones de biopoder y archivo, como claves fundamentales para pensar las políticas de la memoria en la posdictadura, siguiendo un derrotero trazado por un primer Foucault, Jacques Derrida y un tardío Giorgio Agamben. Este último en Estado de excepción, asume la inversión benjaminiana de que los “estados de excepción” se han convertido en la regla, “éste no sólo se presenta cada vez más como una técnica de gobierno, sino que deja también aparecer a plena luz su naturaleza de paradigma constitutivo del orden jurídico” (Agamben, 2003: 17). Así, con los estados modernos “el estado de necesidad tiende a ser incluido en el orden jurídico y a presentarse como un auténtico ‘estado’ de la ley” (Agamben, 2003: 43).
Otra pregunta que surge es como analizar la tensión entre archivo y memoria, y a todas aquellas reducciones en las que se ingresa con frecuencia: en especial la experiencia de la memoria y el retorno al origen, mas también lo arcaico y lo arqueológico, el recuerdo lo excavación, en resumidas cuentas la búsqueda del tiempo perdido. “Exterioridad de un lugar, puesta en obra topográfica de una técnica de consignación, constitución de una instancia y de un lugar de autoridad (el arconte, el arkheîon, es decir, frecuentemente el Estado, e incluso un Estado patriárquico o fratriárquico), tal sería la condición del archivo”. Y otras preguntas más urgentes: “¿Cómo hablar de una ‘comunicación de los archivos’ sin tratar primeramente del archivo de los medios de comunicación” y de las tecnologías postmediáticas? Mal de archivo, entonces, recuerda “sin duda a un síntoma, un sufrimiento, una pasión: el archivo del mal, mas también aquello que arruina, deporta o arrastra incluso el principio de archivo, a saber, el mal radical”. Se “alza entonces infinita, fuera de proporción, siempre pendiente, ‘pudiéndole el (mal de archivo)’, la espera sin horizonte de espera, la impaciencia absoluto de un deseo de memoria” (Derrida, 1997: s/p).
II. ACONTECIMIENTOS, RUPTURAS Y PARADOJAS DE LOS SENTIDOS.
Gilles Deleuze.
martes, 20 de enero de 2009
Asunción de Obama
¿EL RETORNO DEL SUEÑO AMERICANO?
Entrada la década del ’60, luego de la segunda guerra mundial, de la derrota en Vietnam, de la invasión a la bahía de Cochinos, terminaba de derrumbarse “el sueño americano”, que había narrado la ilusión de un país- continente – imperio donde se consolidaba el cine- espectáculo de Hollywood (con sus montajes orgánicos y sus grandes producciones cinematográficas), el dólar como la moneda universal, el funcionalismo sociológico y el pragmatismo filosófico. Sin embargo, como lo mostró desgarradoramente Elia Kazan –y más allá de su devenir hacia la derecha- el “sueño americano” era una ilusión que como un castillo de naipes estaba destinada a derrumbarse ante un mínimo movimiento, era tan simulado como Disneylandia, y tan ilusorio como la familia americana.
Después llegaron los 70: apoyos a los golpes de Estado en América del Sur, a los grupos paramilitares en otras zonas del continente, invasiones por aquí y por allá…. Y, en los ’80, los intentos de aplicar el neoliberalismo con un gobierno de un “mal” actor y un “peor” presidente.
Décadas después la situación no cambió… Más allá de lo que se diga sobre Clinton y sus líos de faldas, no hay que olvidarse que las guerras propiciadas por EEUU continuaron; sus políticas “fundamentalistas” hacia el extremo oriente, también, así como las alianzas estratégicas con todos aquellos grupos que desestabilizaran esa zona del mundo: Hamas, grupos de ultra derecha de Israel, y otras zonas del mundo: paramilitares en Colombia…
Con todos esos antecedentes llegan los dos gobiernos de Bush… Y, ahora, retorna, supuestamente, “el sueño americano”, pero -¡cuidado!- hay que despertarse, porque no es más que un sueño, y las políticas del Imperio y sus aliados no cambiarán. Hay que despertarse antes que tengamos, nuevamente, las invasiones en las puertas de este sur agredido y maniatado que ahora intenta liberarse.