miércoles, 29 de septiembre de 2010

Filosofía en The Sex Pistols

Filosofía en The Sex Pistols: el anticristo punk.

1º parte.

Víctor Silva Echeto.

I

“Lo que sigue siendo irreductible de esta música es su deseo de cambiar el mundo”. Greil Marcus. Mientras que para el psicoanálisis el deseo es una carencia, para Deleuze es producción, acción y creación. Zizek, intenta conjugar ambos posiciones, con una mirada sobre el deseo como “lo inalcanzable” pero perseguible. El cambio en Zizek se produce en Órganos sin cuerpos. Zizek intenta conjugar a Deleuze con la dialéctica –como hendidura, hiato-, y con la aparición de lo nuevo en la fórmula Kant- Hegel, no obstante, ese extremo no es siempre posible, teniendo en cuenta, que Deleuze en Nietzsche –uno de sus textos más roqueros- confronta al anticristo (en distintas figuras, una de ellas es Dionisos) con Cristo. Enfrenta el sentido y la crítica en Nietzsche como creación, acción y el sentido (la filosofía a martillazos) con el sentido en fenomenología como más de lo mismo y con la crítica en Kant. “Es aquí donde puede verse la doble lucha de Nietzsche: contra los que sustraen los valores a la crítica, contentándose con hacer inventario de los valores existentes o con criticar las cosas en nombre de valores ya establecidos: los ‘obreros de la filosofía’, Kant y Schopenhauer” (Deleuze en Nietzsche, 8). En Anarchy in the U.K. aparece el anticristo enfrentándose al fenomenólogo. Música “en directo de muy baja calidad donde tras un fondo de charla de sobremesa y cristales que se rompen uno puede oír a varios grupos de oradores que, antes de que Johnny Rotten se anunciara a sí mismo como un Anticristo, no habían existido ni siquiera en las mentes de quienes los fabricaron; al escuchar su obra relativamente breve, ahora exiliada a las papeleras, a los anaqueles de ofertas, a las tiendas de coleccionistas o a los baratillos, tengo una sensación de reverencia y respeto ante lo buena que era esa música, ante lo irreductible que sigue siendo” (Marcus en Rastros de carmín, 14). El Anticristo, como un Zarathustra que baja de las montañas, brama: “quiero destruir a los transeúntes”. En ese momento, “los adolescentes aullaban filosofía”: cuando Zarathustra entró en la ciudad más cercana al bosque, halló un gran gentío congregado en la plaza. Había corrido la voz de que llegaba un titiritero. Y Zarathustra habló al pueblo con estas palabras: ‘Yo predico el Superhombre. Yo os anuncio el Superhombre. El hombre es algo que debe ser superado. ¿Quién de vosotros ha hecho algo para superarle?’” (Nietzsche en Así habló Zarathustra, 8).

II

"Anarchy in the U.K." fue grabada el 26 de noviembre de 1976, para el único álbum de estudio de The Sex Pistols, titulado Never Mind the Bollocks, Here's the Sex Pistols que fue publicado en 1977. El single que contenía esta canción, fue el único que los Sex Pistols publicaron bajo la licencia EMI, y alcanzó el puesto 38 en el UK Singles Chart el 6 de enero de 1977. Esto fue un mes después del incidente en televisión, en el que Bill Grundy Show, en el que se considera que fue la primera vez que se pronunciaron tantas palabras “vulgares” en la televisión de Inglaterra. En la letra, se puede escuchar menciones a varios políticos, donde incluso un ministro conservador de educación condenó a este estilo de música como “un síntoma de la decadencia de la sociedad”. En el documental sobre la banda titulado The Filth and the fury, su vocalista, John Lydon alias "Johnny Rotten", describe un secreto sobre la composición del tema, específicamente cuando dice "I am an Antichrist..." el cual nace simplemente de una mala pronunciación de la frase "I am an anarchist”. En 2007, los miembros que aun quedan con vida (menos el bajista Glen Matlock que participó en la grabación original de este tema y que fue desechado por el grupo después de grabar el mítico primer disco porque "se lavaba los pies muy a menudo y le gustaban los Beatles” ) la regrabaron para el videojuego Guitar Hero III: Legends of Rock.

III

Inglaterra, años ’70. Este Zarathustra, Dionisos o Anticristo: “reduce los frutos de la civilización occidental a una serie de siglas de guerrillas y la agradable y verde tierra de Inglaterra a una manzana de vivienda de protección social”. Filosofía en Anarchy: simplemente otro país ¡otra junta de inquilinos! Johnny Rotten en las entrevistas de 1976 y 1977 evocaba palabras de Luis Buñuel. Éste se refería a aquellos que alababan Un chien andalou como un atajo de imbéciles que encuentran bonita o poética la película cuando fundamentalmente es una apasionada y desesperada llamada al asesinato. IV. Darle por culo a Zizek vía Deleuze y The Sex Pistols. “Nietzsche crea el nuevo concepto de genealogía. El filósofo es un geneaólogo, no un juez de tribunal a la manera de Kant, ni un mecánico al modo utilitarista” (Deleuze Nietzsche, 9). Quiere decir, pues, origen o nacimiento pero, también, diferencia o distancia en el origen. Genealogía quiere decir nobleza y bajeza, nobleza y vileza, nobleza y decadencia. “Lo noble y lo vil, lo alto y lo bajo, tal es el elemento propiamente genealógico o crítico”. El superhombre se dirige contra la concepción dialéctica. El antihegeleanismo atraviesa la obra de Nietzsche, como el hilo de la agresividad. Podemos ya seguirlo en la teoría de las fuerzas… Johnny Rotten destilaba en la canción una forma crudamente poética de crítica, creación, genealógica.
video

lunes, 20 de septiembre de 2010

La invasión de las máquinas a Uruguay




La invasión de las máquinas: imágenes y descentramiento de la visión.
La excusa: ataque de pánico.

Víctor Silva Echeto.


A Luana
pequeña máquina de juegos en la imaginaria soledad de sus sueños.




Resumen.
El texto recorre, deconstructivamente, las imágenes de Ataque de Pánico, cortometraje uruguayo dirigido por Fede Álvarez, construyendo un relato donde las múltiples imágenes se pliegan conformando juegos visuales y juguetes con la mirada.


Palabras-clave.
Deconstrucción visual; ataque de pánico; juguetes y juegos; máquinas; robots; devenir; desterritorialización.

I
La primera imagen es onettiana. Imaginémonos que el niño se encuentra en una gris mañana, en un amanecer en Santa María, o en un atardecer, esos dos momentos nietzscheano del día- noche, en el abandonado astillero. Esta es la imagen de la decadencia imposible de un posible sueño de redención.
Pero no, no es Onetti, es Federico Álvarez (en los créditos Fede Álvarez), creador del cortometraje Ataque de pánico, del año 2009, realizado en la gris, onettiana y poco utópica Uruguay .
Al comenzar, luego de una distorsionada imagen –al estilo antigua emisión televisiva-, aparece borrosa la imagen de un muelle, y a los dos lados: un niño sentado en el muelle y una grúa portuaria. Todo es enigmático… Gris… Dos máquinas deseantes frente a frente: la máquina niño y, deviniendo, desterritorializándola, la máquina grúa. “De este modo, todos ‘bricoleurs’, cada cual sus pequeñas máquinas. Una máquina- órgano para una máquina energía, siempre flujos y cortes” (Deleuze y Guattari, 1998: 11). Es decir, máquinas no metáforas. Es la retirada metafísica de la metáfora, producto de las máquinas. Desde la grúa deviniendo niño hasta el robot deviniendo grúa, se produce la vuelta circular a la inmanencia.
El robot es el próximo movimiento, la próxima cadencia deconstructiva. El niño lo está armando, como un pequeño bricoleur, pieza por pieza. El robot realiza movimientos autónomos, como toda máquina –y no como mecánica- mueve sus brazos, intenta independizarse. Máquina materialista y no mecánica… Esta última reduce, sustancializa, es parte de un materialismo mecanicista vulgar que constituye el complemento necesario de todo idealismo. Su contraparte, es el materialismo maquínico (o “¿dialéctico?”). Con todo lo dicho, mantenemos la tensión del debate (o cabría preguntarse ¿complemento?) de Zizek con Deleuze (Zizek, 2006).

II
Volvamos a la máquina. Ésta tiende a la entropía, esto es, no al orden- cosmos, sino al caosmos. Nos quedamos con el robot y con los juegos.
Para Lévi- Strauss, a diferencia del ritual que va desde el acontecimiento a la estructura, el juego invierte ese movimiento desde la estructura al acontecimiento. Es Giorgio Agamben (2007: 96) quien, siguiendo las huellas de Benveniste, concibe la relación y no la oposición drástica entre ambos mundos . Es así que puede documentarse que en el origen de la mayoría de los juegos que se conocen, se hallan antiguas ceremonias sagradas, en danzas, “luchas rituales y prácticas adivinatorias” (Agamben, 2007: 99). Por ejemplo, en el juego de la pelota se puede discernir “las huellas de la representación ritual de un mito en el cual los dioses luchaban por la posesión del sol; la ronda era un antiguo rito matrimonial; los juegos de azar derivan en prácticas oraculares; el trompo y el damero eran instrumentos adivinatorios”. En el juego aparece lo sagrado pero invertido, en el sentido en que aparece el rito conservándose en él, la forma del drama sagrado, pero se olvida el mito y se anula. Es la novela de Collodi, Pinocho, la que sirve de punto de partida para el análisis de Agamben. El personaje, en esa obra, llega en un amanecer al país de los juguetes. En ese país, los habitantes “se dedican a celebrar ritos y a manipular objetos y palabras sagradas, cuyo sentido y cuyo fin sin embargo han olvidado (…) Al jugar, el hombre se desprende del tiempo sagrado y lo ‘olvida’ en el tiempo humano” (Agamben, 2007: 100- 101).
En Alicia en el país de las maravillas, que inspira Lógica del sentido de Gilles Deleuze, es el espejo el que permite cruzar al otro país, a ese mundo de los juegos que es el país de las maravillas.
El modelo no sobrevive en el juguete, ya que se pierde su significado cultural, tampoco su función ni su forma, lo que sobrevive, no obstante, “tras el desmembramiento o la miniaturización, no es más que la temporalidad humana que estaba contenida en ellos su pura esencia histórica” (Agamben, 2007: 103).
Esa perdida del modelo o imposibilidad de consolidar un proyecto mediador, quizás fue lo que llamó la atención de Benjamin para analizar la relación entre juego y juguetes. Los juguetes fueron el primer paso de Walter Benjamin (2006 y 2008) que lo condujo, posteriormente, a la obsesión por “los pasajes” parisinos, donde un nuevo tipo de juguete emergía en las galerías comerciales. Benjamin se inspira, entre otros, para ese inacabado proyecto en Baudelaire. Es el poeta de la modernidad quien considera que “el alma de los juguetes” es la que procuran aferrar en vano los niños y las niñas cuando analizan los juguetes, los dan vuelta, los sacuden y finalmente los despedazan.

III
Próximo movimiento o cadencia deconstructiva. El niño se sobresalta con un extraño ruido. Movimiento en el que participa un espectador, expectante. Mejor dicho, más que espectador, activo participante de la creación… El niño mira, observa a lo lejos… La gris mañana o atardecer, no permiten distinguir con claridad qué o quién produjo ese movimiento- ruido que lo sobresaltó.
El juguete- robot en miniatura, con el que juega el niño, cambia su tamaño y emerge de él un nuevo tipo de máquina robotizada. “Si aquello con lo que juegan los niños es la historia y si el juego es esa relación con los objetos y los comportamientos humanos que capta en ellos el puro carácter histórico- temporal”, entonces, no parecerá “irrelevante que en un fragmento de Heráclito –o sea en los orígenes del pensamiento europeo- Aión, el tiempo en su carácter originario, figure como un ‘niño que juega a los dados’ y se defina la dimensión abierta por ese juego como ‘reino de un niño’” (Agamben, 2007: 104- 105). Heráclito, al representar aión con un niño que juega, realiza el paralelismo entre juego y ser viviente. Nos aventuraríamos, mal que le pese a Agamben, a indicar –este escrito nos lo permite- que “la historia es un niño que juega”.
A partir de los griegos, la cultura occidental escinde el tiempo entre dos nociones diferentes, correlativas y opuestas, chrónos y aión. El primero es el tiempo objetivo, mensurable, medible y diacrónico, mientras que el segundo, es el tiempo subjetivo, sincrónico, inmóvil y eterno.

IV
La imagen del niño sólo es interrumpida por un puente de acero que, desterritorializando todas las escenas anteriores, no deja ver en la lejanía más que la densa neblina que se sobrecarga sobre el puente. Volvamos al niño… Vuelve a sobresaltarse… Lo observan dos robots… El niño se para sobre el pequeño muro del puente para intentar ver con mayor claridad. Su rostro expresa asombro… “Un niño, una mujer, una madre de familia, un padre, un jefe, un profesor, un policía, no hablan una lengua en general, hablan una lengua cuyos rasgos significantes se ajustan a los rasgos de rostridad específicos” (Deleuze y Guattari, 2000: 174). El rostro es “neutro” (Barthes, 2004), no binario, ni sólo cuerpo ni únicamente espíritu. No es sólo la “sonrisa sin gato”, ni el gato sin la sonrisa (Deleuze, 1989), sino los órganos sin cuerpos (series paradojales del sentido-sinsentido) y los cuerpos sin órganos (cuerpo- materia), la letra y que deviene en el intersticio, en el entre, en la escisión entre órganos y cuerpos.
Próximo paso, la redundancia, deconstructiva, iterativa, performativa (Derrida, 1989). “El rostro construye la pared que necesita el significante para rebotar, constituye la pared del significante, el marco o la pantalla. El rostro labra el agujero que necesita la subjetivación para manifestarse; constituye el agujero negro de la subjetividad como conciencia o pasión, la cámara, el tercer ojo” (Deleuze y Guattari, 2000: 174). El tercer ojo, neutro, conecta el rostro del niño con el de las subjetividades que observan las escenas. Produce en la pantalla una interfase…

V
Próximo movimiento… Estoy tentado a llamarle acontecimiento… Próximo paso en la cadencia deconstructiva. El niño ve grandes máquinas de acero avanzando lentamente, sus grandes cuerpos no les permiten avanzar a mayor velocidad, sus movimientos son torpes. El niño debajo del puente las observa y comienza a correr siguiendo la misma ruta de las máquinas. Corre por el puente… Irrupción de guitarras. Rock-and-roll. En el cielo, otras máquinas avanzan. El cartel nos indica hacia dónde van… Dejan Santa María van rumbo a Montevideo.
Los créditos lo anuncian: ataque de pánico. El paisaje deja ver rasgos uruguayos, mejor diría de Santa María: puentes, árboles y densas neblinas sobre una tranquila y adormilada pampa… Todo es gris…
Las máquinas desterritorializadas “invaden” el territorio y sus aparatos del Estado. Se ponen en tensión los signos visuales y sus potencialidades. Ejemplo performativo que nos invade -visualmente- dejándonos perplejos. Estoy tentado a referirme a lo Real… ¿Traición a Deleuze con una rocanrolera tesis poslacaniana? ¿O es la introducción de la escisión en el pensamiento deleuziano como lo intenta hacer Zizek en Órganos sin cuerpos…? ¿Podría pensarse que es darle por detrás a Deleuze o cometer un acto de sodomía con el filósofo sodomita por excelencia? (Zizek, 2006: 64- 65- 66).
Lo Real desestabiliza lo simbólico y lo imaginario, no permite simbolizarse, por ello mismo, es la escisión en el orden simbólico. En Ataque de pánico ese orden simbólico se rompe, se fractura, se desestabiliza hasta desintegrarse. Orden simbólico del aparato del Estado desestabilizado por las máquinas deseantes que avanzan.

VI
Felisberto Hernández (2003) es un escritor maquínico. En el balcón, la relación “sexual” (no sexualizada que es la mayor desexualización posible), es entre este espacio que conduce al vacío (el balcón) y la mujer solitaria. O sea, entre la máquina arquitectónica que invita al suicidio, y la ausencia- presencia (virtualidad) de la mujer que pasa sus horas en su habitación mirando por entre las aperturas del balcón. Al final, la caída del balcón (sí, de la máquina balcón), la llevan a transformarse en la “viuda del balcón”. Pero hay otros efectos maquínicos en Felisberto: el piano, los jardines, la linterna del acomodador, el caballo… Máquinas que avanzan con una lenta cadencia por Uruguay, como los robots, ya transformados en grandes máquinas de destrucción.
Próximo movimiento o cadencia deconstructiva. Un coche avanza por una solitaria ruta… De golpe se detiene, baja un hombre, se sorprende, se encuentra con las grandes máquinas. Todo es cortado, escindido… Las máquinas son intercesores que avanzan junto con las naves que desde el cielo las guían. Como ya dijimos, los pasos son lentos, torpes pero seguros… El cartel de PARE no las detiene. El hombre huye… Hay que recordarlo: huir implica la liberación… Solo hay fugas y huidas. El aparato del Estado o el cuerpo lleno encarcela y no permite huir.
A lo lejos la nube de una chimenea desafía … Temor…. La destrucción se acerca. El tiempo histórico es el de la destrucción… “Todo documento de cultura es, al mismo tiempo, un documento de barbarie” (Benjamin).
Las máquinas avanzan, ya están en la ciudad, interrumpen el tránsito… El cartel de PARE observa sin ser visto.
Máquinas por la tierra y por el cielo. Plano de inmanencia que pone en tensión la trascendencia. Deleuze, en ese contexto, se refiere al sartreano campo trascendental, no trascendente ni de trascendencia. Campo preindividivual y presubjetivo. Sin sujeto, ni autónomo central (conciencia)…
Para Deleuze (2009, primera edición 1995: s/n), el campo trascendental: “se distingue de la experiencia en tanto que él no remite a un objeto ni pertenece a un sujeto (representación empírica)”. Así, “se presenta como pura corriente de conciencia a-subjetiva, conciencia pre-reflexiva impersonal, duración cualitativa de la conciencia sin yo”. No obstante, parece curioso que lo trascendental se defina por tales presentaciones inmediatas. Para ello, Deleuze es aún más polémico y se refiere al paradójico “empirismo trascendental por oposición a todo lo que implica el mundo del sujeto y del objeto”. En tal empirismo trascendental, “hay algo salvaje y potente”. Esto es, la potencia salvaje que se encuentra en Artaud, en Van Gogh: “el suicida de la sociedad” (Artaud, 1983) o en Onetti y su violación-amorosa: “sensación pura ‘de la flor torturada, del paisaje lacerado por el sable, arado y prensado” (Artaud, 1983: 74- 82).

VII
Las máquinas avanzan… Se distinguen contenedores a lo lejos, desterritorializándolos, un posmoderno edificio se erige hacia las máquinas voladoras.
Próxima cadencia… La imagen dentro de la imagen. Una mujer graba, en una pequeña cámara digital, las máquinas avanzando. Es una ironía… Con ello, Fede Álvarez se aleja de la ideología hollywoodense en la que podía caer el cortometraje. Los aparatos del Estado devienen destrucción. El parlamento (congreso) no puede contener el caos. La gente corre, se perturba, paralelamente, las máquinas avanzan, nada las detiene. Piedra, acero y rock and roll.
La música es lenta, música de aeropuerto o centro comercial. Otra ironía emerge…
Otra imagen dentro de la imagen, tercer ojo, estilo indirecto libre como en Passolini o en Deleuze. El periodista lo dice: “la situación es preocupante”, “los robots avanzan” “o ¿parecen robots?”, se pregunta el cronista de un canal de televisión
Las máquinas lanzan fuego, destruyen todo lo que se les cruza en el camino. Destruyen los aparatos del Estado (palacio legislativo o congreso)… Unas hamacas en vaivén ya sin niños/as… Caos. El tiempo de la historia es el de la destrucción.
Las máquinas voladoras pasan por encima de Artigas montado en su caballo. La gente huye, todo es destrucción. La cruz y el monumento al papa Juan Pablo II observan e indicialmente señalan. Esa indicación, también, la realiza un joven, mostrando que se acercan las máquinas uruguayas. La bandera nacional así lo indica. Es la última batalla…Batalla final…
Finalmente el juego termina bajo el humo del tiempo de la destrucción.
Detrás del caos, emerge el juego, un video juego, donde las imágenes miniaturizadas muestran el tiempo- acontecimiento. Detrás de la pantalla, ya no hay más juego, sino oscuridad y silencio.

Escrito entre Valparaíso (Chile) y Lago Merín (Uruguay), entre enero y febrero de 2010.

Referencias bibliográficas.
Agamben, Giorgio (2007): Infancia e historia. Buenos Aires: Adriana Hidalgo.
Artaud, Antonin (1983): Van Gogh, el suicidado de la sociedad. Madrid: fundamentos.
Barthes, Roland (2004): Lo neutro. México: siglo XXI.
Benjamin, Walter (2006): La obra de los pasajes. París en el siglo XIX. Madrid: Akal.
Benjamin, Walter (2008): Obras escolhidas. Sao Paulo: Brasiliense
Deleuze, Gilles (1989): Lógica del sentido. Barcelona: Paidós.
Deleuze, Gilles (2009): “La inmanencia: una vida”, en Antroposmoderno. http://www.antroposmoderno.com/antro-articulo.php?id_articulo=980, consultado el 24 de febrero de 2009.
Deleuze, Gilles y Guattari, Félix (1998): El antiEdipo. Capitalismo y esquizofrenia. Barcelona: Paidós.
____________________________ (2000): Mil mesetas. Capitalismo y esquizofrenia. Valencia: Pre- textos.
Derrida, Jacques (1989): Márgenes de la filosofía. Madrid: Cátedra.
Hernández, Felisberto (2003): Seis relatos magistrales. Montevideo: Alfar.
Richeiro, Sofi (2010): “En Cine. La gente del futuro”, en Brecha, 22 de enero, Montevideo, páginas 20 y 21.
Zizek, Slavoj (2006): Órganos sin cuerpos. Sobre Deleuze y sus consecuencias. Valencia: Pre- textos.




Ver link:
http://www.google.com.uy/imgres?imgurl=http://i.ytimg.com/vi/_MwGW6vZ_cw/0.jpg&imgrefurl=http://www.buscatube.com/videos-1/videos-de/-dadPWhEhVk%3Fataque-de-panico-(panic-attack)-2009&usg=__ZRBbuPgjgMC1Rn87OzFJICFGdrc=&h=360&w=480&sz=13&hl=es&start=18&zoom=1&tbnid=7YoXbBFPmyVxjM:&tbnh=110&tbnw=167&prev=/images%3Fq%3DAtaque%2Bde%2Bp%25C3%25A1nico%26hl%3Des%26sa%3DG%26biw%3D1276%26bih%3D638%26gbv%3D2%26tbs%3Disch:10%2C479&itbs=1&iact=hc&vpx=299&vpy=264&dur=297&hovh=194&hovw=259&tx=133&ty=103&ei=8bSXTNbJKougnge-7dSlBw&oei=6bSXTP2nAsb_lgeNkrHSBQ&esq=2&page=2&ndsp=24&ved=1t:429,r:7,s:18&biw=1276&bih=638

http://vsilvaecheto.blogspot.com/search?updated-min=2009-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&updated-max=2010-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&max-results=24

lunes, 13 de septiembre de 2010


Mapuches en huelga de hambre: la invisibilización bicentenaria.
Víctor Silva Echeto.
Universidad de Playa Ancha.

Domingo 5 de septiembre de 2010.
9: 30 hs AM.
El programa de debates de Televisión Nacional de Chile, Estado Nacional, por primera vez, luego de 52 días de huelga de hambre, asume discutir el tema de los mapuches. Fiel a su estilo de cuatro polemistas más un invitado, encara el tema con dos panelistas pro concertación, o mejor dicho, un politólogo pro Expansiva; dos pro Alianza, más un sacerdote como invitado. Pero de invitados/as mapuches, nada. Como si de una paradoja bicentenaria se tratara: la iglesia, de la Biblia y la espada, es la defensora de los/las mapuches y los partidos políticos más conservadores quienes los interpelan.

10: 00 hs. AM.
El Mercurio de Santiago ya se encuentra en los quioscos de Valparaíso. En sus páginas ninguna referencia a la huelga de hambre mapuche. No obstante, se presenta una amplia cobertura sobre la posible reapertura del caso Guzmán. Así, luego de la entrevista difundida por Chilevisión, canal del que era propietario Sebastián Piñera, al comandante Ramiro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, la atención de los medios osciló entre los 33 mineros que se encuentran bajo tierra en Copiapó y la solicitud por parte de la Unión Democrática Independiente (UDI), partido fundado por Jaime Guzmán y en el que encuentra la mayor parte de los ex integrantes del gobierno encabezado por Pinochet, de reapertura del caso.

Domingo a las 21 horas, en el horario de noticias, Chilevisión anuncia que repetirá la entrevista al comandante Ramiro. La huelga de hambre de 32 mapuches sigue siendo un tema invisibilizado en Chilevisión. Se suman dos comuneros más a la huelga de hambre: suman 34.
10: 20 hs AM
En Estado Nacional se integra a la tertulia como invitado Jovino Novoa, senador de la UDI. Sus temas: huelga de hambre mapuche y reapertura del caso Guzmán. Nuevamente la teoría de los dos demonios. Mientras se insiste en mencionar la frialdad con que el comandante Ramiro habla sobre los fusilamientos del FPMR tanto externos como internos, se establece una línea demarcatoria entre “mapuches pacíficos” (los que no están en huelga de hambre ni pertenecen a ninguna organización “violentista”) y los “violentos”. Con estos últimos “no se puede dialogar”… Y la pregunta cruza fantasmagóricamente por la pantalla: “¿y si se nos muere un Mapuche en plenos ‘festejos’ del bicentenario?” ¿Festejos?.... ¿Qué se festeja? Me pregunto: ¿en 1810 fue la independencia de Chile o dos años posteriores? Los historiadores se encuentran perdidos. Algo habrán hecho por la historia…

Entremedio.
Excepción e ilegalidad de lo legal.
En un país como Chile, a días del supuesto bicentenario, donde las excepciones se transforman cotidianamente en prácticas que tensionan lo legal de lo ilegal o, mejor dicho, en la ilegalidad que sustenta lo legal, este debate teórico- conceptual y práctico adquiere toda su densidad.
La reciente detención de “anarquistas” y muchos ex (miristas, lautaristas, frentistas, y un largo etcétera de ex según la prensa) en el llamado caso “bombas”; la detención del ciudadano paquistaní-estadounidense; la persecución política de personas vinculas al movimiento mapuche; los 33 mineros “sepultados” bajo tierra en Copiapó, a los que se podrían sumar múltiples casos de persecuciones políticas, tensionan las prácticas biopolíticas en nuevas excepciones que sustentan la regla.
Le debemos a Michel Foucault, por lo menos desde Vigilar y castigar, el ejercicio de “sustituir” la “oposición demasiado simple ley- ilegalidad por una correlación más sutil ilegalismos- leyes. La ley siempre es una composición de ilegalismos que ella diferencia al formalizarlos”.
En Chile desde la situación patrimonial del presidente de la República hasta la compra- venta de canales de televisión hoy en día, hay múltiples ejemplos de lo indicado. En estos casos, las leyes no se oponen globalmente a la ilegalidad, sino que unas organizan explícitamente la manera de eludir las otras. En términos de Deleuze: “la ley es una gestión de los ilegalismos”. Y éstos, paralelamente, cada vez más, se asumen desde la paralegalidad de la mirada.

11: 00 hs. AM.
Finaliza Estado Nacional, la tertulia de Televisión Nacional de Chile, osciló entre el caso Mapuche y el caso Guzmán, los dos temas tensionaron a un país mediático donde la pantalla visibiliza y, paralelamente, invisibiliza temas, actores, agencias y agendas. En la hora y media de programa solo aparecieron los mapuches en entrevistas realizadas fuera del plató. En éste, los que opinaron fueron representantes de la iglesia católica, de la derecha y de la división binaria entre concertación y alianza.
La imagen de Piñera con las manos alzadas junto con los representantes de los partidos políticos con representación parlamentaria –incluido el Partido Comunista- escenifica un simulacro de la unidad de un país que niega sus naciones, comunidades culturales, que hace de la diferencia un relato único y cerrado sobre la identidad, que niega sistemáticamente que el Estado es un entelequia sin estado. Es como el alegato del ateo: “no busques a Dios que ya murió”, “no busques al Estado”, ya que éste se encuentra sin-estado.
Las pantallas televisivas muestran el espectáculo de la vigilancia (ecuación Debord- Foucault), la criminalización del otro que no agenda su diferencia sino que se lo petrifica en la desencantada narración del “país de las maravillas” de la televigilancia.
Jacques Derrida en la Universidad sin condición se refiere a la ciberdemocracia. Es decir, al ejercicio mediático de sostenerse en la operatividad de la operación técnica de los aparatos. Racionalidad técnica, le llamaron los frankfurtianos; acción instrumental, Habermas, y más cercano a mi pensamiento: “sociedad de control”, Gilles Deleuze. Soberanía en crisis, sociedades de control como pasaje de contraseñas. Televigilancia y control.

Las marcas de la postdictadura.
26 de agosto de 2010. Universidad de Chile. Campus Gómez Milla.
14: 30hs.
Las fuerzas de represión del gobierno de Chile ingresan por las puertas traseras del campus universitario, todos y todas lo que se les cruza y los/las que se le cruzan son sujetos (u objetos) de represión. A esto se le suma un nuevo tipo de aparato represivo: un fusil que dispara balas de pintura para marcar a los manifestantes. Esta no saldrá con facilidad… Luego de ello, la detención y la tortura en las dependencias de carabineros.
Autoridades de la Universidad salen a pedirles a los carabineros que se retiren de las dependencias del campus. La represión ha ido en crecimiento…
Se comenta que ésta será la característica de las próximas represiones: ingreso a las universidades y utilización de la nueva arma de represión. La que marca y reprime.
La Universidad sin condición ya tiene una nueva condición: no será más en la postdictadura chilena la autónoma entidad a la que no se puede entrar a reprimir sin autorización. La autonomía la perdió en investigación, en docencia, en extensión y, ahora aún más, en el espacio en el que se liberaban de la represión.
La máquina de guerra de los estudiantes, de los mapuches, de los movimientos sociales es combatida por el aparato del Estado de la nación chilena. Nos encontramos en las puertas del llamado con luces y tambores de guerra: el bicentenario…
Domingo 12 de septiembre.
8: 30 AM.
El Mercurio de Santiago, promotor de golpes de estado y dictaduras cívico- militares, cubre, por primera vez, la huelga de hambre Mapuche. Pero el tema no son los mapuches sino los cuatro diputados integrantes de la Comisión de Derechos Humanos, que se sumaron a la huelga. Los mapuches siguen invisibilizados… Es la invisibilización bicentenaria…


Más información sobre la huelga de hambre Mapuche:
http://www.mapuexpress.net

Víctor Silva Echeto: Publicación en revista F@ro.

Víctor Silva Echeto: Publicación en revista F@ro.

Publicación en revista F@ro.

Biopolítica, incomunicación y políticas de la memoria.
Víctor Silva Echeto.
Resumen:
El texto realiza un recorrido por el debate inicial sobre la biopolítica emprendido por Michel Foucault en uno de sus cursos en Collège de France, y continúa con la multiplicación de posibilidades teóricas que brindan los conceptos de archivo, testimonios, políticas de la memoria y testigos, proponiendo, a partir de ellos, teorías y metodologías para plantearse una mirada crítica, desde la biopolítica, sobre la postdictadura en Chile.

Palabras clave: Biopolítica / archivos / políticas de la memoria / testigos / testimonios.

http://web.upla.cl/revistafaro/n11/art08.htm

Publicación en proyecto censurado.

Deconstrucción de la libertad de expresión.
Publicado en Proyecto censurado:
http://www.proyectocensurado.org/