miércoles, 6 de abril de 2011

Guerra de Imágenes: detrás de la lluvia

Apocalyse Now mediático
I
Dos días de encierro en la habitación del hotel. La lluvia paulista ocultaba a la ciudad detrás de los vidrios del hotel. Lecturas y escrituras que se cruzan con las imágenes de Apocalyse Now que se parecen cada vez más a las imágenes de los telediarios de Brasil. La búsqueda de Kurtz se produce cada vez en la cotidianeidad de las imágenes mediáticas. Pero el vidrio de la ventana no es el de la imagen televisiva.
II
En portugués pantalla es tela. Uma teoria da tela o una teoría de la pantalla alertaría sobre la aporía de la superficialidad de la pantalla (da tela), cada día más plana, y la profundidad de la imagen. La pantalla supera al perspectivismo y lo radicaliza.
III
Kurtz se encuentra en cada imagen, pero, también, quienes transformaron a Kurtz en lo que lo transformaron.

2 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

quizá no sea hora de descender por la profunda sonoridad de la imagen sino de medir y meditar la superficie oscura que al impulso eléctrico se ilumina y nos capta (rapta) como si fueran moscas y no miradas nuestra atención audiovisual. Esa tela, pantalla, nieve pervertida en manos de qué se yo temporal que cubre el presente de multiplicidades y más acá aún, de resbalante superficialidad, de alteradora dureza plana. No es un cuerpo con sus relieves y olores sino una lámina pulida y plana que irradia sobre el ojo y el oido su bombardeo peculiar y limpísimo de ondas. Ondas sin hondura, la hondura la pone nuestra memoria, nuestros procesos mentales asociativos. ¿Entonces? Porque parece que hay un trabajo desde la planitud de perforar la profundidad de ojo e ir anegándola de saturadas imágenes, también de vétigo al tacto de la piel, al olor corporal de la realidad del mundo físico.

Por acá el sol ya ejerce su magia e invita a las terratas y las cervecitas. A ver si vuelves, compay, y conversamos.

Un abrazote,

Víctor Silva Echeto dijo...

Ya voy en viaje. Se te echa de menos. Nos vemos en estos días querido Vik.
Un abrazo